Noelia Arroyo defiende su gestión en un pleno del debate del municipio que ha durado cinco horas, con las réplicas de los portavoces municipales
La alcaldesa de Cartagena, Noelia Arroyo, anunció este viernes en el Debate sobre el Estado del Municipio un paquete de medidas centrado en facilitar el acceso a la vivienda, mantener la presión fiscal y reforzar las ayudas a las familias. Entre las principales iniciativas destacan la cesión gratuita de suelo municipal para construir vivienda asequible, la congelación de todos los impuestos y tasas municipales en 2027 y la duplicación del cheque bebé hasta los 400 euros.
En materia de vivienda, Arroyo calificó la situación como una «emergencia social» y avanzó que el Ayuntamiento pondrá a disposición de promotores, cooperativas o particulares parcelas del Patrimonio Municipal del Suelo sin coste para levantar viviendas asequibles. La cesión se realizará mediante convocatoria pública y estará condicionada a que las promociones se ejecuten en los plazos previstos. En caso de incumplimiento, las parcelas revertirán al patrimonio municipal.
La alcaldesa explicó que la medida podrá articularse mediante la transmisión de la propiedad o a través del derecho de superficie y se suma a la Estrategia Municipal de Vivienda. Recordó que el nuevo Plan General permitirá alcanzar unas 120.000 viviendas potenciales, cifra que, según indicó, aumentará con las medidas aprobadas por la Comunidad Autónoma para favorecer la vivienda asequible.
También destacó que el procedimiento de edificación forzosa puesto en marcha en el casco histórico ha permitido solicitar licencias para construir 254 viviendas en 40 solares que permanecían vacíos, además de una residencia de estudiantes de más de 90 plazas. Asimismo, anunció un protocolo con la Confederación de Cooperativas de Vivienda (CONCOVI) para impulsar promociones en régimen cooperativo sobre suelo municipal.

En el ámbito fiscal, Arroyo anunció que el Gobierno municipal propondrá mantener congelados todos los impuestos y tasas en 2027, sin aplicar siquiera la actualización correspondiente al IPC. La propuesta incluirá también la continuidad de la denominada «tasa cero» para la apertura de nuevos negocios por quinto año consecutivo y el mantenimiento de las bonificaciones fiscales destinadas a favorecer la inversión y la creación de empleo.
Según la alcaldesa, la política de congelación fiscal ha evitado una actualización acumulada equivalente al 25% del IPC y ha dejado en manos de familias y empresas unos 35 millones de euros. Añadió que el Ayuntamiento mantendrá esta política mientras continúa reduciendo la deuda municipal y conserva uno de los menores periodos medios de pago a proveedores.
El tercer gran anuncio estuvo dirigido a las familias. Arroyo adelantó que el cheque bebé municipal se duplicará a partir del próximo año y pasará de 200 a 400 euros por nacimiento. La alcaldesa enmarcó esta medida dentro de la política municipal de apoyo a la natalidad, junto a la gratuidad de las escuelas infantiles municipales, el transporte gratuito para menores de 14 años y las iniciativas de conciliación.
Durante su intervención, Arroyo señaló que 433 familias se han beneficiado ya de esta ayuda desde su puesta en marcha y defendió que el Ayuntamiento continuará ampliando las medidas de apoyo a la crianza.
Además de estos anuncios, la alcaldesa realizó un balance de la legislatura, con referencias a la reducción del paro, la ampliación del suelo industrial, el desarrollo de la estrategia CAETRA, las inversiones en seguridad, patrimonio, movilidad y turismo, y volvió a reclamar al Gobierno central mejoras en las infraestructuras ferroviarias y otras inversiones pendientes para Cartagena.
Réplica de los portavoces municipales
El portavoz de MC Cartagena, Jesús Giménez Gallo, afirmó que la ciudad carece de un liderazgo efectivo y que el gobierno municipal, durante los últimos ocho años, ha priorizado la propaganda sobre la gestión real. Señaló que la alcaldesa no habló de los problemas cotidianos de los ciudadanos, como la suciedad, el mal estado de las calles o el cierre de equipamientos culturales como el Teatro Circo y el Museo Arqueológico. Criticó el «vasallaje» de la alcaldesa hacia el Gobierno regional, del que dijo que nunca recibe inversiones para el municipio, y cuestionó la falta de ambición para reclamar infraestructuras clave como el ferrocarril o el conservatorio de música. También denunció el uso partidista de las redes sociales municipales y defendió la moción de censura como un acto de responsabilidad política, asegurando que su partido no busca el poder a cualquier precio, sino con un programa claro para la ciudad.
El portavoz de MC insistió en que el Ayuntamiento debe centrarse en lo básico: limpieza, mantenimiento y vivienda, y en ofrecer oportunidades a los jóvenes y a las familias. Lamentó que la ciudad esté perdiendo población y que el casco histórico se encuentre abandonado, y subrayó que su grupo tiene un proyecto alternativo basado en la planificación, la transparencia y el diálogo con los vecinos. Afirmó que su grupo seguirá siendo «radicalmente cartagenero» y que luchará por recuperar la dignidad de la ciudad, confiando en que los ciudadanos les darán la oportunidad de gobernar en las próximas elecciones.
Por su parte, el portavoz socialista, Manuel Torres, destacó el enorme potencial de Cartagena como ciudad portuaria, industrial y turística, pero lamentó que no esté siendo aprovechado por un gobierno que, en su opinión, ha sustituido la gestión por la propaganda. Criticó la inestabilidad política del equipo de gobierno, reflejada en los constantes cambios de socios y en las remodelaciones del ejecutivo, y afirmó que la única prioridad de la alcaldesa ha sido mantenerse en el poder a toda costa. También denunció que la ciudad ha perdido inversiones millonarias y que el Ayuntamiento ha tenido que devolver subvenciones por no ejecutar los proyectos a tiempo, mientras los servicios públicos empeoran y los impuestos aumentan de manera encubierta.
Torres se centró también en la situación económica de el Ayuntamiento, que calificó de «agujero» que supera los 100 millones de euros, con facturas sin pagar y un incremento constante de los contratos menores. Cuestionó la gestión de la vivienda, señalando que el anuncio de 40 viviendas en los Mateos no se ha materializado, y calificó de «negocio redondo» la operación de descontaminación de una parcela que será devuelta al mismo contratista. Concluyó afirmando que Cartagena necesita un gobierno con un proyecto de ciudad sólido, que coordine las administraciones y que ponga los intereses de los ciudadanos por encima de los del partido.
El portavoz de Vox, Gonzalo López Pretel, defendió el papel de su partido durante el tiempo que formó parte del gobierno municipal, afirmando que aportó estabilidad, permitió la aprobación de los presupuestos y trabajó con responsabilidad en áreas clave como la sanidad, la vivienda y el litoral. Destacó que Vox cumplió con los acuerdos alcanzados y que su salida del gobierno no fue una decisión propia, sino fruto de la ruptura del pacto por parte del Partido Popular, que prefirió apoyarse en otras fuerzas para mantenerse en el poder. Subrayó que, mientras estuvieron en el ejecutivo, se impulsaron iniciativas como la Oficina Municipal de Asesoramiento Sanitario y la Oficina de Vivienda, y se logró el mayor número de banderas azules en las playas de Cartagena.
López Pretel se refirió también a la moción de censura, afirmando que su grupo decidió no apoyarla por coherencia con el pacto firmado y con su responsabilidad de gobierno. Defendió la necesidad de una comisión de investigación sobre el uso de los fondos de turismo, pero subrayó que su grupo la apoya sin prejuzgar y con el objetivo de garantizar la transparencia. Para concluir, afirmó que Cartagena necesita un «cambio radical» y que su partido está preparado para liderarlo, con políticas de apoyo a la familia, la natalidad y la seguridad, y una gestión más cercana a los barrios y diputaciones.
Juan Pedro Torralba, portavoz de Sí Cartagena, señaló que el principal problema del municipio no es la falta de recursos, sino la ausencia de un proyecto de ciudad con visión de futuro. Criticó al gobierno municipal por gobernar a base de anuncios y titulares, sin una planificación clara que aborde los problemas estructurales de la ciudad, y denunció la falta de diálogo y consenso con los grupos de la oposición. Lamentó el abandono del casco histórico, de los barrios y de las diputaciones, donde los vecinos siguen reclamando servicios básicos como la limpieza, la iluminación y el mantenimiento de las calles, y cuestionó la gestión de los grandes proyectos culturales, como el Teatro Circo o el cine central, que continúan cerrados.
Torralba criticó también la política de seguridad, señalando que el gobierno ha priorizado la creación de unidades especializadas en lugar de reforzar la policía de proximidad. Reclamó una mayor inversión en el mantenimiento preventivo de los servicios públicos y una mejor coordinación entre las concejalías para evitar duplicidades y malgastar el dinero público. Concluyó afirmando que su grupo seguirá recorriendo los barrios y diputaciones para conocer de primera mano las necesidades de los ciudadanos, y defenderá una forma de gobernar basada en la planificación, la cercanía y el cumplimiento de la palabra dada.
El portavoz del Partido Popular, Ignacio Jáudenes, defendió la gestión del gobierno municipal, afirmando que Cartagena vive un «momento decisivo» con avances en todos los ámbitos. Destacó el aumento de la población, la reducción de la tasa de paro y las inversiones millonarias que se están realizando, y atribuyó estos logros al esfuerzo de los ciudadanos y a la labor del equipo de gobierno. También defendió las políticas sociales del gobierno, como la gratuidad de las escuelas infantiles o las ayudas a la natalidad, y acusó a la oposición de dibujar una realidad pesimista y distorsionada que no se corresponde con la que viven los cartageneros. Se refirió también a la moción de censura, calificándola como un intento fallido de «asalto al poder» que demostró que la oposición antepone sus intereses partidistas a los de la ciudad.
Jáudenes destacó la buena gestión económica del gobierno, con una reducción de la deuda municipal y un periodo medio de pago a proveedores de los más bajos, y criticó la actitud del PSOE local, al que acusó de no reclamar a Moncloa inversiones para Cartagena. Defendió que el gobierno tiene un modelo claro de ciudad y que la inversión municipal sigue creciendo a pesar de las dificultades económicas. Confió en que los ciudadanos sabrán valorar en las urnas la gestión realizada y el proyecto de futuro que representa su partido, y pidió a la oposición que abandone su actitud de «ruido y furia» y arrime el hombro con propuestas constructivas.
En su réplica, la alcaldesa, Noelia Arroyo, agradeció las aportaciones constructivas de algunos portavoces, aunque lamentó que la mayoría de los discursos se hubieran centrado en el insulto y el ataque personal. Defendió su gestión, afirmando que Cartagena está en un buen momento, con una proyección turística y económica creciente, y destacó los logros en materia de regeneración urbana, captación de fondos europeos y mejora de los servicios públicos. Rechazó las críticas sobre la limpieza y el mantenimiento, asegurando que se han realizado inversiones importantes, y responsabilizó al Gobierno de España de los retrasos en infraestructuras como el AVE, la Ciudad de la Justicia y el cuartel de la Guardia Civil.
La alcaldesa desmintió varias de las acusaciones de la oposición, defendiendo que el proyecto del Monte Sacro no es un simple aparcamiento, sino una actuación para integrar el casco histórico, y que las obras en la calle Morería se están ejecutando con respeto al patrimonio. Aseguró que los fondos europeos han llegado gracias al trabajo riguroso de el Ayuntamiento, y no por la gestión del Gobierno central, al que acusó de sectarismo. Defendió que su gobierno tiene un modelo de ciudad basado en la planificación y el interés general, y concluyó afirmando que Cartagena no se defiende hablando mal de ella, sino pensando en grande y aprovechando todas las oportunidades.
Segundo turno de intervenciones
En el segundo turno de intervenciones, Jesús Giménez Gallo, portavoz de MC Cartagena, agradeció las referencias personales de la alcaldesa y del portavoz del PP, aunque rechazó las acusaciones sobre su vestimenta o su preparación para la moción de censura, y afirmó que su grupo es el único que representa exclusivamente a Cartagena sin depender de intereses externos. Insistió en que la ciudad ha perdido oportunidades en sectores clave como la agricultura, la industria y la construcción, mientras el Plan General de Ordenación Urbana sigue sin enviarse a Murcia y la oficina de vivienda no ha construido ni una sola vivienda. Reiteró que su grupo seguirá siendo «radicalmente cartagenero» y que tiene un programa basado en la gestión eficiente de lo básico —limpieza, mantenimiento y vivienda— y en la recuperación del casco histórico, confiando en que los ciudadanos les darán la oportunidad de gobernar en las próximas elecciones.
El portavoz socialista, Manuel Torres, mostró en su segundo turno su preocupación por el tono que utilizó la alcaldesa al referirse al CATE del Hospital Naval, unas instalaciones que atienden a personas vulnerables, y criticó que reconociera que los fondos europeos que llegan a Cartagena son gestionados por el Gobierno de España a pesar de que su partido votó en contra de los fondos de recuperación en Europa. Insistió en la situación económica de el Ayuntamiento, con un déficit que supera los 10 millones de euros y un remanente negativo de más de 30 millones, y denunció que el gobierno ha tenido que modificar el plan económico financiero en dos ocasiones. Criticó la gestión de la vivienda, señalando que el proyecto de los Mateos ha sido paralizado por la Inspección de Trabajo y que el Ayuntamiento ha tenido que devolver 1,6 millones de euros, calificando de «negocio redondo» la operación de descontaminación de la parcela, que a su juicio será devuelta al mismo contratista para construir viviendas con dinero público, y concluyó afirmando que los ciudadanos sabrán valorar en las urnas quién ha trabajado realmente por la ciudad.
El portavoz de Vox, Gonzalo López Pretel, comenzó recordando la defensa del trasvase Tajo-Segura por parte de su partido, el único que lo defiende en toda España, y quiso hacer un reconocimiento personal al portavoz del PP por su profesionalidad tras una pérdida reciente, subrayando que, más allá de las diferencias políticas, todos son personas con vidas y familias. A continuación, se centró en las propuestas de futuro: un gobierno basado en la desregulación, la eficacia administrativa y una política de vivienda ambiciosa, y anunció que, en la negociación de los presupuestos regionales, Vox exigirá una partida para la renovación del Paseo Náutico de los Nietos. Propuso también la creación de una concejalía especial de Vivienda y una oficina para la recuperación del casco antiguo, y subrayó que Cartagena necesita un «cambio radical» que su partido está preparado para liderar con políticas de apoyo a la familia, la natalidad y la seguridad, confiando en que los ciudadanos valorarán su trabajo y su coherencia en las próximas elecciones.
El portavoz de Sí Cartagena, Juan Pedro Torralba, reiteró que el principal problema de Cartagena es la ausencia de un proyecto de ciudad que integre el casco urbano, los barrios y las diputaciones, mientras el gobierno sigue apostando por anuncios y titulares sin resolver los problemas cotidianos como la limpieza, el mantenimiento o el acceso a la vivienda. Denunció el cierre de comercios en los pueblos y la falta de apoyo al comercio local, y señaló que el gobierno debe anticiparse a los problemas y coordinar mejor sus concejalías para no malgastar el dinero público levantando calles recién arregladas. Reclamó una mayor inversión en mantenimiento preventivo y una gestión más eficiente, y defendió una forma de gobernar basada en la planificación, la cercanía y el cumplimiento de la palabra dada, agradeciendo el trabajo de los funcionarios y reiterando su compromiso de seguir fiscalizando al gobierno por encima de cualquier sigla política.
Antes de la intervención final de la alcaldesa, el portavoz del Partido Popular, Ignacio Jáudenes, lamentó que la oposición no haya aceptado su propuesta de un debate constructivo, y acusó a los demás grupos de estar en «modo electoral» y de recurrir a frases ocurrentes para ocultar su incapacidad de gestión. Se refirió directamente al portavoz de MC, al que reprochó haber perdido las elecciones y su ruptura con el fundador de su partido, y le recordó que la traición es una «mácula que nunca envejece», al tiempo que preguntó a la oposición si MC y PSOE van a concurrir juntos a las elecciones. Para desmentir la visión negativa que proyecta la oposición, leyó varios comentarios positivos de medios como El País, El Telegraph o La Vanguardia que elogian la riqueza histórica y cultural de Cartagena, y defendió que el gobierno tiene un modelo claro de ciudad que los ciudadanos valorarán en las urnas, ofreciendo a la oposición la oportunidad de arrimar el hombro con propuestas constructivas y reafirmando que el gobierno seguirá trabajando para construir una Cartagena mejor.
Por último, para cerrar el debate, la alcaldesa, Noelia Arroyo, aclaró que su intervención anterior era una réplica a las críticas recibidas, y lamentó que algunos portavoces no hayan entendido que Cartagena no se defiende hablando mal de ella ni levantando muros entre los ciudadanos, y afirmó que salir de la ciudad para conocer otras realidades es un ejercicio saludable que permite volver con más energía e ideas para consolidar Cartagena como una capital del Mediterráneo. Rechazó la confrontación estéril y el insulto permanente, y defendió que su gobierno tiene un modelo de ciudad y un programa que se está ejecutando, aunque reconoció que hay muchas cosas que mejorar, especialmente en infraestructuras, y subrayó que no todo depende exclusivamente de el Ayuntamiento, sino que necesita la colaboración de otras administraciones. Destacó que la ciudad tiene hoy más oportunidades que hace unos años en materia de seguridad, defensa, energía, turismo y patrimonio, y concluyó afirmando que Cartagena ha decidido «pensar en grande» y deshacerse de complejos, y que su gobierno seguirá trabajando en esa línea, sin mirar de reojo a nadie y aprovechando todo su potencial para seguir creciendo como una de las grandes capitales del Mediterráneo.
El pleno concluyó tras más de cinco horas de debate.
