La comisión informativa de Urbanismo e Infraestructuras, reunida esta mañana bajo la presidencia del concejal del área, Diego Ortega, ha informado favorablemente por unanimidad dos proyectos de gran relevancia para Cartagena. El primero aborda mejoras en la movilidad de Cabo de Palos, mientras que el segundo constituye una inversión ambiciosa de 12 millones de euros para modernizar la depuradora de Cabezo Beaza, un proyecto clave para la recuperación del Mar Menor.
Mejoras en el tráfico de Cabo de Palos
La Comisión ha aprobado el estudio de detalle de la Unidad de Actuación nº 1 (UA1) del Plan Parcial del sector CP2 Cabo de Palos, proyecto que ha superado todos los trámites de informes y exposición pública. El estudio tiene como finalidad modificar la alineación de una de las parcelas para facilitar el tráfico interno del entorno del Centro Comercial Las Dunas tras la construcción de la rotonda de acceso desde la autovía de La Manga.
Esta actuación responde a la necesidad de optimizar la circulación en una zona de gran flujo vehicular, mejorando la experiencia de conductores y comerciantes en una de las áreas más visitadas de Cartagena durante la temporada estival.
Una depuradora modernizada para el Mar Menor
La Comisión también ha informado favorablemente, previa declaración de urgencia, el convenio del Ayuntamiento de Cartagena con la Entidad Regional de Saneamiento y Depuración de Aguas Residuales de la Región de Murcia (ESAMUR) y ACUAES (Aguas de las Cuencas de España, empresa pública del Gobierno de España). El convenio regula la financiación, desarrollo y explotación de las obras de ampliación de la depuradora de Cabezo Beaza, una actuación fundamental para el territorio.
Este proyecto forma parte del Marco de Actuaciones Prioritarias para la Recuperación del Mar Menor, iniciativa que refleja el compromiso institucional con uno de los ecosistemas más valiosos de la región. La ampliación tiene por objetivo la implantación de un tratamiento de regeneración de las aguas depuradas para alcanzar un nivel de calidad Clase A.A, así como la actualización del equipamiento de la instalación existente.
Mejora de la calidad hídrica y recuperación ecosistémica
La modernización permitirá mejorar significativamente la calidad del agua tratada y contribuir a la recuperación de la integridad biológica de las Lagunas de Cabezo Beaza, un enclave de alto valor ecológico. Además, la actuación posibilitará suministrar agua regenerada a los regantes de la zona con la máxima calidad posible, favoreciendo el uso sostenible de un recurso especialmente escaso en ese entorno.
Tecnología de punta para el tratamiento del agua
Las principales actuaciones previstas incluyen la instalación de un sistema de bombeo hacia el nuevo tratamiento con capacidad máxima de 10.500 metros cúbicos por hora, un biorreactor de membranas (MBR) para la filtración avanzada y un sistema de desinfección mediante radiación ultravioleta con un caudal de diseño de 3.500 metros cúbicos por hora.
Asimismo, la ampliación prevé la sustitución de equipos electromecánicos en el pretratamiento, las instalaciones eléctricas asociadas, incluido un grupo electrógeno de emergencia, y las obras de urbanización necesarias para garantizar el correcto funcionamiento de la instalación.
Inversión de 12 millones de euros
La inversión prevista en la actuación alcanza los 12 millones de euros, cantidad que incluye la ejecución de las obras, los costes asociados a la actualización de los proyectos, las expropiaciones y la dirección e inspección de los trabajos. Esta inversión subraya el compromiso municipal con la modernización de infraestructuras clave para el bienestar ambiental y económico de Cartagena.
Un modelo de financiación colaborativo
El proyecto seguirá un modelo de financiación colaborativo entre administraciones. La actuación ha sido incluida en el Programa Plurirregional de España FEDER 2021-2027, que financiará el 50% de la inversión. El resto será anticipado por ACUAES con sus recursos propios, que serán recuperados de ESAMUR vía tarifas durante un período de 30 años desde el inicio de la explotación de las nuevas instalaciones. El Ayuntamiento, propietario de la instalación, aportará también un canon de carácter simbólico.
Este modelo de financiación demuestra cómo la colaboración entre entidades públicas puede permitir la ejecución de proyectos ambiciosos sin sobrecargar las arcas municipales, repartiendo la responsabilidad y los beneficios en el tiempo.
