La Reserva Marina de Cabo de Palos-Islas Hormigas encara este verano su primera temporada con el área protegida ya ampliada. La superficie de protección se ha incrementado en 168 hectáreas de aguas interiores, situadas entre el extremo suroccidental de la reserva y la línea de costa, lo que eleva el total protegido hasta las 2.116 hectáreas.
El consejero de Agua, Agricultura, Ganadería y Pesca, Joaquín Buendía, subrayó este viernes la relevancia de la medida al afirmar que «estamos ante un paso muy importante para la conservación de nuestro litoral, siendo este el primer verano en el que aplicamos una protección ampliada en uno de los espacios marítimos más valiosos de todo el Mediterráneo». Según explicó, el objetivo es «asegurar un equilibrio perfecto entre la preservación de los ecosistemas, el desarrollo del turismo sostenible y el respaldo definitivo a nuestros pescadores».
La nueva Célula C regula los usos tradicionales
La ampliación se materializa en la creación de la denominada Célula C o Zona de Usos Regulados, que se suma a los perímetros que protegen este espacio desde 1995. Esta nueva zona comprende las calas de levante y poniente, entre la playa de las Amoladeras y el puerto de Cabo de Palos. Buendía destacó que «esta zona tiene una importancia estratégica fundamental para el alevinaje y la recuperación de especies, lo que permitirá una exportación natural de biomasa que repoblará los fondos adyacentes».
La ordenación de esta célula fija criterios claros para compatibilizar la conservación con los usos pesqueros tradicionales. Se permite la pesca profesional en las modalidades de palangre de fondo gordo, trasmallo claro y moruna, entre otras artes propias de la zona. En cambio, quedan excluidas la pesca de recreo desde embarcación, la pesca submarina recreativa y los concursos de pesca en cualquiera de sus modalidades. La pesca desde costa sí estará autorizada, aunque dentro de cuatro años pasará a la modalidad de captura y suelta, con la obligación para los pescadores recreativos de aportar información detallada sobre sus capturas.
Fondeos sostenibles para proteger la posidonia
Con el fin de evitar el deterioro de los fondos marinos por el arrastre de anclas, el fondeo de embarcaciones en la nueva zona solo estará permitido sobre fondos arenosos, quedando prohibido sobre praderas de posidonia, otras fanerógamas marinas o fondos rocosos.
«Queremos facilitar que los navegantes sigan disfrutando de nuestras aguas, pero siempre desde la máxima responsabilidad», señaló el consejero, quien recordó que la zona cuenta con puntos de amarre y fondeos sostenibles instalados para evitar el uso del ancla. Los interesados deberán reservar estas boyas de forma telemática a través de la sede electrónica de la Comunidad Autónoma.
El espacio protegido de Cabo de Palos-Islas Hormigas se mantiene como uno de los principales destinos de buceo de Europa y del Mediterráneo, gracias a su biodiversidad y al buen estado de conservación de sus fondos. Sus aguas acogen extensas praderas de posidonia y arrecifes coralígenos que mantienen la transparencia del agua, además de servir de hábitat a meros, espetones, dentones y doradas, y de custodiar pecios históricos como el del transatlántico Sirio.
Las inmersiones recreativas se realizarán únicamente entre la salida y la puesta del sol, dado que las actividades subacuáticas se consideran una herramienta más de educación ambiental. La nueva regulación, además, garantiza la compatibilidad del espacio con el baño, los bautismos de buceo y la formación de buceadores no certificados.
FOTO/ Imagen del consejero, Joaquín Buendía, durante su visita a la reserva marina Cabo de Palos-Islas Hormigas.
