El servicio municipal de bicicletas eléctricas compartidas ha alcanzado cerca de 3.000 viajes durante sus diez primeros días de funcionamiento, consolidándose como una nueva alternativa de movilidad sostenible para vecinos y visitantes de Cartagena.
Desde su puesta en marcha, más de 1.200 usuarios diferentes han utilizado el sistema, que registra una media de 300 desplazamientos diarios. Estas cifras reflejan la rápida aceptación de una iniciativa que busca ofrecer una alternativa cómoda, eficiente y respetuosa con el medio ambiente para los desplazamientos urbanos.
En apenas diez días, las bicicletas han recorrido más de 12.000 kilómetros, una distancia equivalente a la que separa Cartagena de Tokio. El servicio opera actualmente con algo más de un centenar de bicicletas distribuidas en 29 estaciones repartidas por el municipio.
La concejala delegada de Movilidad, Cristina Mora, ha destacado que estos primeros resultados evidencian que “Cartagena estaba preparada para incorporar nuevas formas de desplazamiento más sostenibles, cómodas y eficientes”. Según ha señalado, la respuesta ciudadana demuestra que existe una demanda real de alternativas al vehículo privado.
Los datos también reflejan un uso vinculado a la movilidad cotidiana. Cada trayecto tiene una distancia media de 4,4 kilómetros y una duración aproximada de 32 minutos, cifras que encajan con desplazamientos habituales relacionados con el trabajo, los estudios, las compras o el ocio.
“Lo más relevante es que no se trata de un uso exclusivamente turístico, sino de un servicio que ya forma parte de la movilidad diaria de muchas personas”, ha afirmado Mora, quien ha subrayado que las bicicletas están facilitando la conexión entre barrios, centros educativos, zonas comerciales y espacios públicos.
Otro aspecto destacado es la diversidad de usuarios. Más de 1.200 personas distintas han utilizado el sistema desde su estreno, lo que confirma que su utilización está ampliamente repartida entre residentes y visitantes.
Además del impacto en la movilidad, el servicio contribuye a la reducción de emisiones contaminantes. Tomando como referencia los más de 12.000 kilómetros recorridos y suponiendo que esos desplazamientos se hubieran realizado en coche, se estima que se han evitado alrededor de 1,8 toneladas de dióxido de carbono en tan solo diez días.
Para la edil, estos resultados respaldan la apuesta municipal por las políticas de movilidad sostenible, que repercuten de forma positiva tanto en la calidad de vida de los ciudadanos como en la mejora del entorno urbano.
Cabo de Palos y La Manga se incorporarán al servicio
El Ayuntamiento prevé ampliar progresivamente la flota hasta alcanzar las 300 bicicletas, además de incrementar el número de estaciones disponibles. En las próximas semanas también se incorporarán al sistema Cabo de Palos y La Manga, donde se habilitarán 70 bicicletas adicionales para atender la demanda de movilidad en estas zonas.
“Estamos ante un proyecto estratégico para Cartagena que seguirá creciendo para llegar a más barrios y ofrecer más opciones de movilidad a vecinos y visitantes”, ha concluido Cristina Mora. “Los primeros resultados son muy positivos y nos animan a seguir avanzando hacia una ciudad más sostenible, moderna y conectada”.
