El hospital Virgen de la Arrixaca de Murcia acogió la VI Jornada de Unidades de Mama, un encuentro de referencia científica que reunió a una quincena de destacados profesionales de la oncología, la ginecología, la cirugía y la radiología, entre otras especialidades. El programa científico de esta edición se centró en el análisis de la neoadyuvancia, el tratamiento sistémico que se administra a las pacientes antes de la cirugía con el objetivo de reducir el tamaño del tumor y elevar las tasas de curación.
La jornada fue inaugurada por la directora gerente del Servicio Murciano de Salud (SMS), Irene Marín, y arrancó con una mesa redonda dedicada en exclusiva al tratamiento en neoadyuvancia, moderada por los doctores Raúl Carrillo y Ramón Rodríguez. En su intervención, Marín destacó que el objetivo de la Consejería es «seguir avanzando en la prevención, el diagnóstico precoz, el tratamiento y la atención integral a las mujeres con cáncer de mama», subrayando la labor del Programa de Prevención y Detección Precoz del Cáncer de Mama, que combina el cribado poblacional mediante mamografías periódicas con programas específicos para mujeres con riesgo incrementado.
Marín resaltó también el papel de las unidades funcionales de mama como uno de los ejemplos más consolidados de integración asistencial y trabajo multidisciplinar en cáncer, calificando a la Unidad de Mama del Virgen de la Arrixaca como «un ejemplo de calidad asistencial, investigación y formación» a nivel regional y nacional. La directora del SMS recordó además que el Gobierno regional ha aprobado recientemente un nuevo contrato para la realización de mamografías digitales de cribado, con cobertura para la práctica totalidad de las áreas de salud de la Región y la incorporación progresiva de nuevos centros, garantizando así la accesibilidad y la equidad territorial.
Uno de los puntos clave del encuentro fue la ponencia magistral del doctor Vicente Peg, centrada en la valoración de la enfermedad residual tras la neoadyuvancia, moderada por los doctores Héctor Rodrigo y Eulalia García. Esta intervención profundizó en la importancia de medir con exactitud el tejido tumoral remanente para determinar el pronóstico y diseñar los pasos terapéuticos posteriores de forma personalizada. La jornada también abordó el tratamiento locorregional, analizando las implicaciones quirúrgicas y de radioterapia, así como las técnicas de reconstrucción inmediata y la preservación de tejidos.
Más allá del abordaje puramente biológico, el encuentro dedicó un espacio destacado a la salud mental y emocional de las pacientes a través del Taller CALMA, impartido por el doctor Fernando Mora, que subraya la necesidad de integrar el soporte psicológico como un pilar fundamental dentro del itinerario terapéutico del cáncer de mama.
