El Grupo Parlamentario Popular ha conseguido que los decretos leyes del Gobierno regional que activan las subvenciones destinadas a enfermos de ELA y colectivos de personas vulnerables sean incluidos en el orden del día del Pleno de la Asamblea Regional de Murcia y finalmente aprobados, a pesar del voto en contra del PSOE y Podemos. La inclusión de estos decretos se produjo en virtud de los puntos 1 y 3 del artículo 87 del reglamento de la Cámara, tras la petición expresa del Grupo Popular.
La diputada regional Maruja Pelegrín ha subrayado que el PP ha sido el único partido que ha querido debatir estos decretos en la Cámara. «Hace dos semanas los grupos de la oposición se opusieron a traerlos al Pleno para su convalidación, una posición inexplicable e irresponsable a la que el Partido Popular ha puesto solución», ha señalado. Pelegrín ha lamentado que la oposición haya calificado de fascista al PP por impulsar, con el reglamento en la mano, un cambio en el orden del día que permite adelantar las subvenciones que corresponden a las asociaciones del Tercer Sector.
La parlamentaria popular también ha reprochado al PSOE su gestión en materia social a nivel nacional, recordando los recortes al Plan Corresponsables, la paralización del plan de choque de la dependencia por falta de presupuestos y la falta de financiación del 50% del sistema de dependencia en la Región de Murcia. «No admitimos lecciones de un partido que ha llevado a España a la situación de máxima pobreza», ha afirmado.
Por su parte, la diputada Mª Luisa Ramón ha centrado su intervención en la situación de los enfermos de ELA, recordando que la Ley ELA fue aprobada por unanimidad en el Congreso de los Diputados en octubre de 2024, pero que desde entonces han surgido problemas de financiación y dificultades en su aplicación. «Frente a la lentitud del Gobierno de España, el Gobierno de la Región de Murcia ha decidido actuar», ha destacado.
Ramón ha apelado a la responsabilidad institucional para con este colectivo. «Detrás de cada paciente con ELA hay una persona que pierde poco a poco su movilidad, su autonomía e incluso su voz, pero lo que no puede perder es la confianza en que sus instituciones estarán ahí cuando más las necesita», ha concluido.
