La alcaldesa de Cartagena, Noelia Arroyo, ha reclamado al Gobierno de España explicaciones inmediatas tras conocerse la investigación del Seprona sobre el posible uso de grava contaminada por metales pesados en las obras de la alta velocidad y la paralización, por parte de la Comunidad Autónoma, de la extracción de material en la Sierra Minera por falta de permiso.
La alcaldesa sostiene que cualquier duda sobre la calidad de los materiales, la seguridad de la infraestructura o el control ambiental debe resolverse con rapidez para evitar que el expediente derive en una nueva demora. “Cartagena necesita que el AVE avance con garantías y sin más retrasos. Las dudas sobre irregularidades y falta de control en las obras exigen explicaciones inmediatas del Gobierno de España”, afirma.
Según la información ahora conocida, los agentes analizan si existen riesgos para la futura infraestructura ferroviaria, el medio ambiente, el Mar Menor y la salud pública, además de posibles infracciones administrativas o indicios de delito.
Arroyo considera que el Ministerio de Transportes debe garantizar que los controles son suficientes. “La falta de vigilancia no puede convertirse en otra excusa para demorar una infraestructura que Cartagena lleva décadas esperando. Exigimos control, transparencia y responsabilidades”, señala.
La alcaldesa contrasta esa situación con la gestión municipal de proyectos estratégicos como la Ciudad de la Justicia, donde el Ayuntamiento ha recurrido a técnicos municipales y a especialistas de la Universidad Politécnica de Cartagena para acreditar el estado de los terrenos. “En la Ciudad de la Justicia hemos aplicado rigor técnico, con informes que descartan la contaminación de los suelos”, subraya.
Arroyo critica que el PSOE y la Delegación del Gobierno cuestionen la seguridad de esos terrenos municipales, al tiempo que el Ejecutivo central no aclara suficientemente los controles sobre las obras ferroviarias. “Es inaceptable que alimenten bulos sobre una falsa contaminación en Cartagena, mientras el Gobierno parece incapaz de controlar las obras del AVE”, concluye
