El Gobierno regional ha puesto en marcha el teléfono 065 para combatir la soledad no deseada en Murcia. El servicio, atendido por profesionales del Teléfono de la Esperanza, forma parte de la nueva Estrategia contra la Soledad No Deseada presentada por la consejera de Política Social, Conchita Ruiz. Según el diagnóstico previo, estas actuaciones podrían beneficiar a hasta 50.000 personas mayores en la Región.
Cuatro ejes para combatir el aislamiento en personas mayores
La estrategia se divide en cuatro ejes: prevención, sensibilización y vida en comunidad; detección de situaciones de soledad; intervención y acompañamiento social; y coordinación y generación del conocimiento. Además, se pondrán en marcha proyectos de acompañamiento telefónico con llamadas semanales a mayores que viven solos y programas de voluntariado en toda la Región.
La consejera destacó que la estrategia busca que «ninguna persona mayor se sienta sola», reforzando la cohesión entre todos los agentes implicados y ampliando las herramientas de prevención.
Mesas de Coordinación municipales y agentes detectores
Una de las medidas clave de la estrategia contra la soledad no deseada en Murcia es la creación de Mesas de Coordinación en los municipios. Estarán integradas por centros de salud, servicios sociales, centros de atención a mayores y agentes locales. Su función será detectar posibles casos de aislamiento por la ausencia a citas o actividades programadas.
Asimismo, se establecerán alianzas con parroquias, comercios y farmacias como agentes detectores del aislamiento en su vecindario. También se formará en soledad no deseada a los casi 1.500 profesionales que prestan servicios de Teleasistencia y Ayuda a Domicilio a más de 21.000 personas dependientes en la Región.
Colectivos prioritarios y grupos de edad
La estrategia diferenciará dos grupos de edad: de 65 a 79 años y mayores de 80. Priorizará a personas en residencias, en situación de pobreza o exclusión social, en situación de dependencia o discapacidad, en proceso de duelo y con problemas de salud mental o enfermedades crónicas. Además, se crearán figuras voluntarias de referencia integradas por personas mayores que hayan vivido la soledad no deseada y puedan acompañar a otras en la misma situación.
