La Coordinadora para la Defensa del Cerro del Molinete y su entorno, a través del abogado Pedro Antonio Martínez (bufete Técnicas Legales), ha solicitado al Ayuntamiento de Cartagena la suspensión inmediata o paralización cautelar de cualquier actuación en la calle Morería Baja y su entorno hasta que quede plenamente aclarada la compatibilidad del proyecto con la protección patrimonial y arqueológica del lugar, y se justifique la promoción de la obra sin haber concluido los instrumentos específicos de ordenación y protección del Cerro del Molinete.
En caso de que el Consistorio no acceda a esta petición, la Coordinadora exige que no se realicen zanjas, canalizaciones, movimientos de tierras ni ninguna alteración del terreno que afecte al subsuelo hasta contar con un pronunciamiento claro de la Administración cultural y aplicar las cautelas arqueológicas necesarias.
El colectivo también ha trasladado su solicitud a la Dirección General de Patrimonio Cultural de la Comunidad Autónoma, pidiendo un pronunciamiento expreso y motivado sobre la compatibilidad de la obra con el Conjunto Histórico de Cartagena, declarado Bien de Interés Cultural (BIC). Se reclama además la paralización inmediata de las obras promovidas por el Ayuntamiento o, subsidiariamente, su suspensión cautelar hasta que se resuelvan estas cuestiones.
La Coordinadora pide al Ayuntamiento que explique de manera concreta por qué la actuación proyectada se califica como “provisional” y “superficial” y que justifique por qué se impulsa la obra sin contar con un Plan Especial o Plan Director específicos, exigidos previamente para proteger la zona.
Según el colectivo, la obra promovida a través de la sociedad Casco Antiguo podría dañar el patrimonio púnico y romano, al incluir canalizaciones subterráneas sin excavación arqueológica previa, pese a estar en la zona arqueológica A, la de máxima protección según el Plan Especial del Casco Histórico.
María Luisa Conesa, portavoz de la Coordinadora, subraya que la prudencia arqueológica no es opcional, y advierte que cualquier remoción del terreno o alteración de estructuras conservadas puede causar daños irreversibles o de muy difícil reparación.