La alcaldesa participa como portapasos en una jornada luminosa que pone el broche final a la Semana de Pasión
Cartagena ha despertado este Domingo de Resurrección entre el repique de campanas y el blanco radiante de la Real e Ilustre Cofradía de Nuestro Padre Jesús Resucitado, devolviendo a las calles la luz, la esperanza y la alegría en el desfile más festivo del calendario pasional.
La procesión del Resucitado, que pone el broche de oro a una Semana Santa declarada de Interés Turístico Internacional, destaca por su carácter luminoso y celebrativo, en contraste con el recogimiento de los días previos.
Los tercios de las distintas agrupaciones han recorrido el centro histórico acompañados por cornetas y tambores, en un ambiente marcado por el color blanco y el aroma de las flores, en una auténtica explosión de júbilo.
La alcaldesa de Cartagena, Noelia Arroyo, junto a la hermana mayor de la cofradía, Marién García Boj, ha asistido a los instantes previos de la salida, donde ya se percibía el entusiasmo de los cientos de procesionistas encargados de cerrar la Semana Santa.
Este año, la primera autoridad municipal ha querido implicarse de forma directa en el desfile, sumándose a las damas portapasos de la agrupación de la Aparición de Jesús a Santo Tomás para cargar la imagen. Una decisión que, según ha explicado, responde a su profunda vinculación familiar con la Semana Santa, heredada de abuelos, padre y padrino.
Arroyo ha recordado además una experiencia anterior que marcó su forma de vivir estas celebraciones, cuando tuvo que “meter el hombro” de manera improvisada durante la Magna Procesión Jubilar para proteger una imagen de la lluvia. “Fue un antes y un después”, ha señalado.
“Lo verdaderamente importante es que Cristo resucita y Cartagena lo celebra con inmensa alegría”, ha afirmado la alcaldesa. Por su parte, Marién García Boj ha destacado la relevancia de este día, asegurando que se trata del momento más importante de toda la Semana Santa, cuando “la luz de Cartagena sale a la calle para anunciar la Resurrección del Señor”.
La responsable de la cofradía blanca también ha valorado el gesto de la alcaldesa de participar activamente en el desfile, confiando en que disfrute “de una experiencia única y muy especial”.
Tras recorrer el casco histórico en una jornada primaveral, la cofradía ha regresado a la iglesia de Santa María de Gracia, poniendo fin a diez días de fervor, tradición y patrimonio. Cartagena despide así su Semana Santa con la mirada puesta ya en la próxima edición.





























