El portavoz de Sí Cartagena, Juan Pedro Torralba, ha valorado el informe de la Intervención General (LP 2/2026) sobre la liquidación del presupuesto municipal de 2025, señalando que, a su juicio, “más allá de los tecnicismos, refleja una forma de gobernar marcada por la improvisación y la falta de planificación”.
Torralba ha indicado que el Ayuntamiento ha cerrado el ejercicio con un déficit superior a los 10,4 millones de euros, incumpliendo el objetivo de estabilidad presupuestaria. En su opinión, este dato “evidencia un desequilibrio entre los gastos y los recursos disponibles”.
El portavoz ha subrayado la importancia de analizar el destino del gasto público, recordando que “detrás de cada euro hay ciudadanos que confían en una gestión responsable de sus impuestos”.
Desde Sí Cartagena ponen el foco en los más de 110 millones de euros destinados a bienes corrientes y servicios, cuestionando que, según trasladan, ese volumen de inversión no se esté traduciendo en mejoras perceptibles en los barrios. En este sentido, han mencionado incidencias como deficiencias en alumbrado, aceras en mal estado o actuaciones aún pendientes de ejecución.
Asimismo, Torralba ha hecho referencia a los cerca de 24 millones de euros en transferencias corrientes, reclamando un mayor seguimiento sobre su aplicación, y ha criticado la devolución de fondos europeos, que atribuye a dificultades en la gestión municipal.
Otro de los aspectos señalados es la evolución del remanente de tesorería negativo, que, según ha explicado, ha pasado de 11 a 24 millones de euros en un año, lo que, en su opinión, refleja tensiones de liquidez en las arcas municipales.
El portavoz también ha aludido a posibles riesgos económicos derivados de sentencias pendientes, como el caso de El Vivero, insistiendo en la necesidad de evaluar no solo el volumen de gasto, sino también su finalidad y eficacia.
Aunque el Gobierno municipal destaca el cumplimiento de la regla de gasto y el periodo medio de pago a proveedores, desde Sí Cartagena consideran que estos indicadores “no resuelven el problema de fondo”, al entender que el equilibrio presupuestario sigue sin alcanzarse.
Además, Torralba ha señalado que el Plan Económico-Financiero 2025-2026 no ha permitido cumplir el objetivo de estabilidad, tal y como recoge el propio informe, por lo que considera necesario adoptar nuevas medidas y una planificación más estructurada.
Por último, ha recordado la gestión realizada en la legislatura 2015-2019, destacando que, según su valoración, se logró reducir la deuda municipal, y ha reclamado un cambio de rumbo basado en mayor transparencia, rendición de cuentas y una planificación que permita evaluar el destino y los resultados del gasto público.
“Los ciudadanos tienen derecho a conocer cómo se gestionan los recursos públicos y qué resultados se obtienen”, ha concluido.
