Nos encontramos a las vísperas de una de las fechas más entrañables del año. La época de Difuntos nos conecta con nuestro pasado, nos ayuda a entender nuestro presenta y nos empuja a continuar con nuestro día a día. Nuestros mayores, nuestros ancestros serán los protagonista de estos días en donde todo lo que nos rodea se encuentra inmerso en un maravilloso universo de símbolos.
Comer castañas el Día de los Santos tiene su simbología ligada al recuerdo de los difuntos, a la liberación de almas del purgatorio y al ciclo de la vida.
La tradición evolucionó desde antiguas ofrendas funerarias y, en algunos lugares, la creencia popular era que cada castaña consumida liberaba un alma. Las castañas también se asociaban con la inmortalidad debido a la longevidad de los árboles de castaño.
Pero el significado va mucho más allá de todo esto. Contando con la idea de que la castaña nos recuerda al cráneo humano, podemos encontrar, en la tradición oral, otros significados mucho más profundos como comentamos a continuación:
Recuerdo de los difuntos:
La Castañada (o Magosto) es una celebración de origen ancestral ligada a la conmemoración de los antepasados y difuntos, con la castaña como alimento central.
Liberación de almas:
Existe una creencia popular de que cada castaña que se comía servía para liberar a un alma del purgatorio, y por eso las familias las consumían para ayudar a sus difuntos.
Ofrendas funerarias:
La tradición se asocia con ritos funerarios antiguos, donde las castañas se dejaban como ofrenda en las tumbas para acompañar al difunto en su viaje al más allá.
Ciclo de la vida y la muerte:
Los árboles de castaño, que viven muchos años, simbolizan la inmortalidad, un concepto que se conecta con la pervivencia de las almas y el ciclo de la vida y la muerte.
Energía para la vigilia:
Otra teoría relaciona el consumo de castañas con la necesidad de reponer energías para la vigilia de Todos los Santos, que históricamente implicaba estar despierto toda la noche, especialmente para los campaneros de las iglesias, que las comían junto con vino para aguantar el esfuerzo. Son muchísimas las ciudades que tuestan frutos secos en estos días – tostones – y nunca hemos de olvidar que según la tradición, «las ánimas tras su liberación se acercarán al calor de la lumbre» y las castañas estarán allí en su honor.
Santi García, Rutas Misteriosas y autor del libro Cartagena Legendaria


