DOMINGO DE RAMOS. ´Desde la leyenda´: LAS PALMAS

Uno de los episodios que se recuerdan en nuestra Semana Santa es el de la entrada de Jesús en Jerusalén, siendo recibido entre palmas. El simbolismo de este pasaje es vital para entender el motivo por el que en la Procesión del Domingo de Ramos los más pequeños portan en sus manos palmas – en la mayoría de los tercios – y no los característicos hachotes de Cartagena.

No hemos de olvidar que han de ser bendecidas por la mañana en la Misa del Domingo de Ramos, en donde a los más pequeños se les regala una pequeña ramita de palma o de olivo, representando la flora que se podía apreciar en el siglo dC en los Santos Lugares.

Son palmas blancas, realizando una analogía del color blanco símbolo de la pureza y de la propia palma, elemento relacionado con la resurrección de la vida ya desde época clásica. Por lo que se le da la bienvenida a Cristo “deseándole una larga vida (eterna)” siendo un adelanto de su mensaje, la victoria de la vida sobre la muerte.

Representa el último momento de alegría antes de la crucifixión. Los niños sobre todo le dan la bienvenida, no le preguntan quién es, pero lo alaban, provocando la indignación de los escribas y fariseos

Una de las oraciones que se usa para bendencir las palmas es esta:

.

Bendice Señor nuestro hogar.

Que tu Hijo Jesús y la Virgen María reinen en él.

Por tu intercesión danos paz, amor y respeto,

para que respetándonos y amándonos

los sepamos honrar en nuestra vida familiar,

Sé tú, el Rey en nuestro hogar.

Amén.

Feliz Domingo de Ramos

 

 

 

Escrito por Santi García

Autor del libro “Semana Santa de Cartagena: Leyenda y Tradición”

Últimas noticias