Santi García
Rutas Misteriosas y autor del libro Cartagena Legendaria
Corría el año 1948, el 18 de mayo. Ese día, a pocos kilómetros de la ciudad de Cartagena se dio a conocer uno de los crímenes que a día de hoy siguen sin ser resueltos. En una de las tranquilas casas de la pedanía se encontraron masacrados los cuerpos de dos personas, un matrimonio muy querido y conocido en La Aljorra.
José García Guillermo y Ginesa Hernández Hernández fueron los luctuosos protagonistas de esta historia, pero no los únicos. Al año siguiente otra mujer, Josefa Navarro Nieto, aparece en las mismas circunstancias que ellos, destrozada a hachazos. Estos hechos llevaron el miedo a las calles de La Aljorra y el lugar era comúnmente conocido como “El Pueblo del Hacha”.
Vivían en la Calle Francisco Bernal, José estaba leyendo el periódico mientras su mujer preparaba una taza de té en la cocina. De repente una tercera persona aparece por sorpresa en la casa, pasa directamente por la cocina donde coge un hacha que había allí y directamente le da un hachazo en el cuello a José, mientras que a Ginesa le clava el hacha en la espalda. Este misterioso individuo desapareció.
Será el sereno quien casi a medianoche se percate de lo ocurrido, apareciendo al poco la guardia civil, el médico, el cura y el delegado local de Falange…más algunos curiosos y aterrorizados vecinos. Nunca se supo el móvil del asesinato, descartándose el robo (que no lo hubo) y el ajuste de cuentas (eran conocidos y queridos).
Ante la intranquilidad y el miedo en la calle se buscó a un chivo expiatorio, José Hernández Cervantes, alias “El Mosca Muerta”, a quien le imputaron una chaqueta y una camisa manchada de sangre, llegando a ser publicada su confesión en los diarios de Cartagena de la época.
Pero todo dio un giro inesperado el 15 de mayo de 1949, con “el mosca muerta encarcelado”, los crímenes volvieron a producirse. En esta ocasiónserán Josefa Navarro. Antonio Saura, su esposo, regentaba con ella un local donde estaba el antiguo Cine Azul. Él estaba proyectando la película “El Caballero Verde” y ella se estaba preparando en su casa para ir a por él. De repente una sombra se le abalanza y le quita la vida de varios hachazos; aunque ella llegó a pelear con él, su cuerpo apareció destrozado brutalmente. De nuevo se eliminaron el robo y la violencia sexual, solo ensañamiento, con muchísima sangre.
Algunos testigos declararon que el criminal era el delegado local de Falange, quien, además, presentaba un sospechoso corte en el brazo que no pudo explicar, posiblemente a consecuencia del forcejeo con Josefa.
Aun con estas pruebas, se le hizo un juicio bastante recurrible, en donde se le imputan las muertes de Josefa, José y Ginesa, pero fue absuelto por falta de pruebas. Tras estos acontecimientos nunca más se volvió a ver a elasesino del hacha nunca más.
