Hacerse el Sueco…en Cartagonova

Seguro que alguna vez has escuchado la expresión popular “hacerse el sueco”, refiriéndose a aquellas personas que no se enteran de lo que les estás diciendo o que hacen no enterarse de nada de lo que les sucede a su alrededor de forma consciente.

José Mª Iribarren afirma que esta expresión no proviene de los suecos de Suecia, sino de la palabra latina soccus: especie de pantufla empleada por las mujeres y los comediantes. 

Dentro de la comedia romana podemos distinguir cinco tipos atendiendo a sus diferentes características:

  1. La que mejor conocemos es la palliata, que es el primero que conoce un cultivo literario. Tiene sus origenes de la comedia nueva griega y se caracteriza por ambientarse en Grecia (casi siempre en Atenas), y tener personajes griegos; el otro rasgo que la define, es la importancia que se le concede a la expresión literaria sobre la corporal.

  1. El segundo tipo es la conocida como comedia togata, que en este caso no tiene modelo griego directo, la ambientación y los personajes pueden ser indistintamente romanos o itálicos.

  1. Otro tipo es la  atellana, ya no existe modelo griego: la ambientación y los personajes son itálicos, mientras que el argumento es simple y de naturaleza bufonesca; en contraste con las anteriores, aquí la expresión corporal cobra mucha más importancia.

  1. Respecto al mimo, que ya tiene precedentes en Grecia, lo más destacado es que tanto la ambientación como los personajes pueden ser griegos o romanos; su argumento es simple y la expresión corporal es aquí protagonista.

  1. El último tipo es la trabeata, cuya existencia sólo conocemos por una nota del historiador Seutonio que nos informa de que fue creada por un Gayo Meliso.

Como decimos Soccus formaba parte del vestuario de los personajes destinados a personificar la burla o aquella persona perdida que pasaba por la acción de la obra representada sin enterarse de nada de lo que estaba ocurriendo, provocando así las risas de los espectadores. Era uno de los personajes más esperados en cualquier representación en los edificios de espectáculos, como el Teatro Romano de Cartagena.

En resumen era el calzado que en teatro romano antiguo llevaban los cómicos, a diferencia del coturno con el que elevaban su estatura los trágicos.

Por ejemplo de soccus viene zueco (zapato de madera de una pieza), zocato (zurdo) y zoquete (tarugo de madera corto y grueso), palabra ésta que se aplica al hombre torpe y obtuso.

Escrito por Santi García.

Responsable de Rutas Misteriosas

Autor de Cartagena Legendaria

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