La Guardia Civil de la Región de Murcia ha desarrollado la operación ‘NONOS’, una investigación dirigida a esclarecer la sustracción de gran cantidad de almendras en la comarca del Noroeste, que se ha saldado con la detención de dos personas a las que se les atribuye la presunta autoría de dos delitos de hurto en los que se estima que sustrajeron una tonelada de este tipo de fruto seco.

 

Efectivos del Equipo ROCA  (contra robos en el campo) de la Benemérita iniciaron la operación el pasado mes de septiembre tras la presentación de una denuncia por la sustracción de alrededor de mil kilos de almendras de árboles sin recolectar.

 

Las primeras pesquisas practicadas permitieron a los guardias civiles averiguar que las sustracciones de almendras se solían producir en una franja horaria comprendida entre la comida y primeras horas de la tarde, siempre de forma escalonada y en diferentes partes de la finca. También se constató que los autores de los hurtos tenían que ser personas con un notable conocimiento de la zona, que les permitiera acceder a las fincas por caminos rurales y poco transitados sin levantar sospechas.

 

Mientras avanzaba la investigación y gracias a la colaboración ciudadana, los agentes fueron obteniendo indicios que hicieron sospechar de dos vecinos de Moratalla, sin antecedentes por delitos de la misma naturaleza, que conducían una furgoneta similar a la detectada por las inmediaciones de la zona por varios vecinos.

 

Los investigadores averiguaron que los dos sospechosos se dedicaban a las labores agrícolas y cultivaban varias parcelas de terrenos, estando algunas de éstas plantadas con almendros, lo que les permitía evitar levantar sospechas a la hora de vender las almendras sustraídas en los correspondientes almacenes.

Una vez obtenidos todos los indicios necesarios, la Guardia Civil ha localizado y detenido a los sospechosos como presuntos autores de dos delitos de hurto, estimando que se encuentran tras la sustracción de una tonelada de almendras.

 

Los detenidos –españoles, de 22 y 53 años, y vecinos de Moratalla–, junto con las diligencias instruidas, han sido puestos a disposición del Juzgado de Instrucción de Caravaca de la Cruz (Murcia).